Una semana, más de veinte actividades y muchas ganas de verso

Las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro en el Centro Andaluz de Fotografía. Foto de Guille Bossini

Las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro de Almería han cumplido sus treinta y siete ediciones llevando el teatro a un gran público que anhelaba reencontrarse con el teatro clásico español después de dos años de espera. Aunque su directora, Gemma Giménez, anunciaba en la presentación que no iban a ser unas Jornadas normales, la cita cultural ha sido lo más parecido a un festival que se venía viviendo en nuestra tierra desde el anuncio de la pandemia. La Feria del Libro, celebrada justo la semana previa, fue el mejor test para demostrar que la cultura almeriense respira. El Siglo de Oro ha acampado en la ciudad a sus anchas y la algarabía barroca se sentía gracias a siete días de actividades en lo teatros, las calles y diferentes espacios escénicos de la ciudad, que han sido posibles gracias a  la apuesta y el trabajo conjunto del Ayuntamiento de Almería, la Universidad, la Diputación de Almería, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía.

Noviembre Teatro. Fotografía de Guille Bossini

Cinco grandes compañías llegadas de diferentes puntos del país se han unido en una programación que daba voz a las mujeres y a las desigualdades del Siglo de Oro a través de las intérpretes, dramaturgas y escritoras de hoy. Yolanda Pallín y Elena M. Sánchez como dramaturgas, Eva del Palacio como directora y Pepa Zaragoza como actriz, son algunas de la voces actuales que nos conectaban con el feminismo barroco y los mensajes revolucionarios que apuntaban genios de la escritura como Lope de Vega. “Ha sido muy emocionante comprobar la respuesta del público, constatar que el teatro está vivo, que el Siglo de Oro y el feminismo importan sobre las tablas. Esto refuerza la idea de que  debemos hacer lo imposible por conservar nuestro legado cultural”, afirma Gemma Giménez.

No solo el público anhelaba el verso, las compañías que han subido el telón áureo de esta edición han reconocido las ganas de teatro que acumulaban, y el hecho de  subirse a las tablas de las Jornadas almerienses, ha supuesto un motivo de celebración en un momento difícil para el sector.

Más de una veintena de actividades en forma de obras de teatro, lectura dramatizada, talleres, radioteatro, concursos y mesas redondas, han citado al público tanto de forma presencial como en formato online. En esta última modalidad se ha desarrollado el Ciclo Académico organizado desde la Universidad de Almería. “La experiencia ha sido extraordinaria. Ha contado con una alta participación de asistentes, que ha contribuido a generar las conclusiones de los distintos espacios de diálogo. Se han tratado temas interesantísimos, más allá de los propuestos inicialmente, como las dificultades del actor al buscar la mirada de un público virtual, definir los límites del hecho teatral o la necesidad de revisar el canon literario y la forma de enseñar teatro del Siglo de Oro en el aula”, explica Mª Isabel Rodríguez Romera.

Mandarina Cuentaversos en el Parque Nicolás Salmerón. Foto de Guille Bossini


Unas Jornadas conectadas    
Ha habido un significativo incremento del seguimiento de las Jornadas a través de los canales digitales. Su canal de Youtube servía de plataforma para impartir el taller de iniciación al verso, y la página web y sus redes sociales han sido una eficaz herramienta como punto de información, pero también como espacio de diálogo a la hora de compartir experiencias.

“Esta edición de las Jornadas eran un éxito desde antes de su celebración, desde que volvimos a ponerlas en marcha tras el obligado año de ausencia, pero es que la recepción que le ha dado el público ha sido plenamente satisfactoria. Prácticamente todos los espectáculos y representaciones que se han desarrollado en el Auditorio Municipal Maestro Padilla, en el Teatro Apolo y en la sala EMMA han colgado el cartel de ‘entradas agotadas’ y también las actividades al aire libre en el Parque Nicolás Salmerón y en el Anfiteatro han tenido un seguimiento fantástico. Es un resultado que nos ayuda a seguir creciendo y apostando por uno de los ciclos más asentados de la programación anual cultural”,  afirma Diego Cruz, concejal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería.

Una de las claves del éxito de esta edición reside en la implicación de empresas, artistas y colectivos culturales que han querido formar parte de manera activa en esta experiencia teatral tan señalada de nuestro calendario. Los Reporteros Ilustrados, el colectivo de ilustradores almerienses, ha seguido de cerca la cita teatral compartiendo los trazos de las diferentes actividades a las que han asistido a modo de periodistas visuales. Todo ello se ha materializado en una exposición colectiva que estará colgada durante el próximo mes en ‘El Muro Ilustrado’ de La Cuarta Planta.

“Ha sido un éxito y un soplo de aire fresco poder celebrar el Siglo de Oro. Las Jornadas continuarán en la provincia durante todo el año con más obras de teatro”, apunta Manolo Guzmán, diputado de Cultura y Cine, haciendo referencia a las obras Hambre de  La Líquida Teatro, La Celestina de Albacity Corporation y Jamming Classics, que formarán parte de la programación teatral de la provincia en los próximos meses.

Larga vida a las Jornadas

El fin de semana colma el teatro de comedia y reivindicaciones

 Fotografía Guille Bossini

“Larga vida a las Jornadas”. Lanzando este grito entusiasta se despedía la compañía Morboria del escenario del Maestro Padilla ante los aplausos de un público entregado a su obra, Del teatro y otros males que acechan por los corrales. Entre un ágil lenguaje cargado de humor e ironía, se develaba el mensaje de una obra que exalta el valor de la profesión teatral a pesar de las crudezas que procura a sus protagonistas. Y es que como decía su autor, Fernando Aguado, “Aqueste mundo barroco no para de girar”, y estas Jornadas han demostrado una vez más que la balanza siempre se inclina por el teatro como herramienta universal para hacernos más reflexivos y humanos. Su colorido despliegue de telas, acrobacias, danzas y su discurso, guiaron al público en una velada teatral dirigida por Eva del Palacio que ya iba sabiendo despedida, pues las Jornadas echaban el telón este fin de semana tras seis días repletos de actividades en diferentes formatos.

Pepa Zaragoza interpreta a ‘La Baltasara’. Fotografía de Guille Bossini

La Baltasara también nos hablaba de la pasión por el teatro y de esa dicotomía que generan las dudas y el deseo. El trabajo de investigación realizado por la compañía Sanra Produce en torno a la figura de la reconocida actriz en el Siglo de Oro, Ana Martínez, se plasmó sobre el escenario en una oda a la libertad de las mujeres barrocas, exigiendo igualdad sin perder la complicidad del público en ningún momento. Divertida, espontánea y de personalidad arrolladora, Pepa Zaragoza acompañada de un multinstrumentista Nacho Vera, interpretaron el viernes el texto escrito por Inma Chacón y dirigido por Chani Martín.

La necesidad de hablar de las comediantas del Siglo de Oro y de las culpas y miedos impuestos a las mujeres de ayer y de hoy, no impidieron que apareciese en estas Jornadas el gran Félix de los Ingenios. Uno de los mayores escritores de todos los tiempos y máxima representación del esplendor literario español, Lope de Vega, ha formado parte de la agenda áurea almeriense gracias a la propuesta de Noviembre Teatro. Dirigida por Eduardo Vasco y adaptada por Yolanda Pallín, Peribáñez y el comendador de Ocaña  puso de manifiesto el pasado jueves el característico lenguaje de este equipo que sabe reencontrarnos con los textos clásicos a través de una adaptación contemporánea cargada de elementos poderosos de extrema fuerza y belleza. La música, el vestuario y la interpretación de un elenco protagonizado por Rafael Ortíz, Isabel Rodes, Alberto Gómez Taboada y Elena Rayos, José Ramón Iglesias, Francisco Rojas, José Vicente Ramos, Manuel Picón y Daniel Santos, otorgaron al drama villano este carácter revolucionario que apuntaba Lope con su obra.

Versos en familia

Acercar la cultura de los clásicos al público joven era la premisa de Paula Palomo, que ataviada con bigote y ropajes del Siglo de Oro, convirtió el Parque Nicolás Salmerón en punto de encuentro con las historias de las comediantas del Siglo de Oro que no podían contar sus relatos a causa de su género. Haciendo gala de su habitual originalidad y entusiasmo, Mandarina Cuentaversos desplegó un hilo mágico de historias en el que adultos y niños soñaron durante un buen rato en esta gran pompa de letras y teatro.

“La acogida del público ha sido calurosa y entusiasta. Aunque hay que hacer un balance y localizar las cosas que se pueden mejorar, el sabor que dejan estas Jornadas es muy dulce”, afirma Gemma Giménez, directora de esta edición.

Paula Palomo narra como ‘Mandarina Cuentaversos’ en las Jornadas. Fotografía de Guille Bossini

Las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro son fruto de un trabajo en equipo entre el Ayuntamiento de Almería, la Universidad de Almería, Diputación, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía. A ello se han sumado empresas, colectivos y agentes culturales que confían en la vital importancia de esta cita teatral para la cultura de nuestra ciudad.