Las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro se despiden en la calle

El Anfiteatro de la Rambla se engalana con el aire festivo de la música de Essentia Ministriles y las bailarinas de Almería

Essentia Ministriles y Cristina Samaniego. Foto de Guille Bossini

Como si se tratase de una metáfora frente a esta nueva etapa que nos acerca a la normalidad, las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro se despidieron al aire libre. Era una forma de volver a respirar con mascarilla y distancia del reencuentro con la vida. El viento se manifestó, igual en un intento de nostalgia no quería que la fiesta áurea acabase, pero no impidió que los artistas cumplieran con su cometido. ‘Almería baila’ reunió a la agrupación Essentia Ministriles de la Orquesta Ciudad de Almería y a bailarinas locales de diferentes estilos con el objetivo de clausurar la presente edición en un Anfiteatro de la Rambla coloreado de contrastes y fusiones.

Arantxa Guerrero. Foto de Guille Bossini

Sonaba el corneto y la flauta de pico de Manuel Vicente Pascual, la chirimía de Jacobo Díaz, la percusión de José Manuel Casas, el sacabuche alto de Carmelo Sosa y el sacabuche tenor de Francisco Blay Martínez. El repertorio propio de los ministeriales, agrupaciones muy populares que acompañaban los actos sacros y profanos, nos anunciaba una fiesta en la que la danza materializaría el júbilo de la ciudad. De gran versatilidad, los músicos intercalaron su voz y supieron aliarse con el movimiento de la danza contemporánea y urbana de Alicia Lara, el profundo carácter español de la intervención de Arantxa Guerrero y los pasos orientales de Cristina Samaniego y sus alumnas que tintaron el lugar de colores y exotismo. Entre todos hicieron que la música y la danza se pusiera al servicio del teatro en un acto de multidisciplinaridad y generosidad que marcaba el carácter tan especial de esta edición.

Mi primer Quijote, Arbolé Teatro. Foto de Guille Bossini

La última jornada quiso que el público familiar se despidiese del teatro por la mañana. La compañía Arbolé Teatro presentó Mi primer Quijote, una obra que permitiría a los más pequeños conocer las disparatadas aventuras de Don Quijote y Sancho. La imaginación no encontraba límites en una escenografía diseñada con bloques de espuma foam, que a través de sencillos movimientos coreografiados podían tomar la forma de barcos o incluso de los famosos molinos de la obra de Cervantes. La fantasía a la que invitaban los actores, Iñaqui Juárez y Eva García, dejó fluir en la Sala EMMA algunos de los episodios más divertidos de la historia, dramatizados por el acompañamiento de la viola de gamba de Luis Miguel Sanz Mayo.

“Este nueve de mayo, el primer día tras el estado de alarma, se echa el telón de una edición histórica en la que el reencuentro con el teatro del Siglo de Oro español también ha significado un reencuentro con esa cultura que el público y los artistas anhelaban”, afirmaba Gemma Giménez.

La directora ha resaltado la manera en la que toda la ciudad se ha volcado con este festival, que ha constituido además un ejemplo de seguridad en los espacios culturales.

Alicia Lara y alumnas. Fotografía de Guille Bossini

Las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro son fruto de un trabajo en equipo entre el Ayuntamiento de Almería, la Universidad de Almería, Diputación, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía. A ello se han sumado empresas, colectivos y agentes culturales que confían en la vital importancia de esta cita teatral para la cultura de nuestra ciudad.

El final de la obra se acerca

La celebración del teatro áureo llega a su recta final

El clásico de Morboria, las propuestas familiares, la música y la danza clausurarán las Jornadas este fin de semana

Los más nostálgicos de esta cita teatral todavía tienen dos días para disfrutar de las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro. Aunque la programación ha sido intensa, lo cierto es que para los amantes de esta celebración, siempre sabe a poco. Es por esta razón  que la organización ha preparado un fin de semana que ocupará los teatros y las calles de la capital con propuestas para todos los públicos.

“Hubo un tiempo en el que las mujeres no podían actuar. Comediantes de la legua, trovadores y bululús eran profesiones solo para hombres…”, narra Mandarina Cuentaversos. La actriz y creadora de historias, Paula Palomo, nos cita hoy sábado a las 12:00 horas en el Parque Nicolás Salmerón para compartir las pericias de esas comediantas que querían actuar en el siglo XVII y que debían armarse de astucia y valor, incluso a veces de bigote, para hacer lo que ellas deseaban en la vida.

Como ha sido costumbre a lo largo de la semana, a  las 19:30 horas el telón se sube para recibir a la compañía Morboria en la que ya es como su casa, el Auditorio Maestro Padilla. La compañía madrileña vuelve a las Jornadas de Almería con la obra Del teatro y otros males que acechan por los corrales, escrita por Fernando Aguado y dirigida por Eva del Palacio. Una serie de personajes da vida a esta divertida y disparatada historia de cómicos, donde confluyen diversos individuos de muy diferente carácter. La obra habla del mundo del teatro con una gran dosis de ironía y divertimento que da pie a multitud de escenas cómicas, equívocos y juegos metateatrales.

El domingo las familias podrán despedirse de las Jornadas con un clásico entre los clásicos. La obra de Miguel de Cervantes se dibuja en la propuesta de la compañía zaragozana, Arbolé Teatro. Mi primer Quijote es un acercamiento de la obra magna a los más pequeños “Queremos que Don Quijote y Sancho entren a formar parte del universo mágico de nuestros pequeños¨, explica la compañía.

Esta edición se clausura en la calle demostrando que la cultura es segura es un anfiteatro de la Rambla limitado en aforo pero ávido de experiencias áureas. Como demanda la ocasión, el colofón de las Jornadas toma forma de celebración a través de la música de la OCAL que nos presenta el proyecto Essentia Ministriles en ‘Almería baila’. Descubrimos una parte del patrimonio musical del Siglo de Oro en la Europa del los siglos XVI y XVII gracias a este concierto que se entrega a la danza. Las bailarinas Arantxa Guerrero, Alicia Lara y Cristina Samaniego, junto a sus alumnas, improvisan el movimiento de diferentes estilos de danza en lo que podría ser el paisaje sonoro renacentista durante uno de sus días de fiesta.Los músicos Manuel Vicente Pascual, Jacobo Díaz, José Manuel Casas, Carmelo Sosa, tocarán bajo la dirección artística y el sacabuche tenor de Francisco Blay. Este festivo cierre de las Jornadas tendrá lugar a las 19:30 horas.

Las XXXVII Jornadas de Teatro del Siglo de Oro son fruto de un trabajo en equipo entre el Ayuntamiento de Almería, la Universidad de Almería, Diputación, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía. A ello se han sumado empresas, colectivos y agentes culturales que confían en la vital importancia de esta cita teatral para la cultura de nuestra ciudad.

Más info: https://www.siglodeoroalmeria.es/

Las prisiones del silencio

La compañía Jóvenes Clásicos de Málaga sube el telón de las Jornadas

Fotografía de Guille Bossini

Los interrogantes estuvieron presentes a lo largo de toda esta función en un ejercicio de reflexión que ya en su escenografía imponente nos hablaba de crimen. El gran mural que incluía diferentes escenas de cuadros con abusos y violaciones a mujeres recogía en el escenario un juicio atemporal, el juicio de las mujeres en el que el silencio y el miedo siempre acaba ganando. Pero las mujeres no eras las culpables, tampoco la inmovilidad tónica que les impide hablar cuando son sometidas a una violación, “la culpa la tiene la educación, el lenguaje y la complicidad”, aseguraba en el texto una brillante Virginia de Morata.

La vengadora de las mujeres se llama Laura,  su  pronunciado compromiso con el feminismo, lleva a esta fiscal a abordar cuestiones sobre el tratamiento de la mujer en un paralelismo entre el siglo XVII y el XXI que ataca directamente al patriarcado. Los diferentes casos de mujeres, víctimas de una violación, desfilan por el escenario a lo largo de la obra cubiertas de una capa de culpa, miedo y vergüenza. Ayer fue el deseo incontrolable masculino, hoy el alcohol o la falda corta…  la fiscal se enfrenta al abogado que en un incómodo papel interpreta Juan Antonio Hidalgo.

La contemporaneidad de su formato convive con un texto en verso escrito por Elena M. Sánchez y dirigido por José Carlos Cuevas, cuyo colosal trabajo de documentación presenta el aspecto de un verdadero juicio, dotando la propuesta de un crudo carácter documental que inmovilizó al público convertido en jurado.  La actriz Ángela Chica a quien escuchamos cantar, llorar y gritar de dolor recorriendo los cuerpos de todas esas mujeres de ayer y de hoy, sirvió toda la emoción necesaria para remover los pensamientos de los allí presentes. Esta primera obra de teatro elevó el telón de las Jornadas llenando de luz toda la oscuridad.

Factoría Echegaray

Nace en Málaga con el objetivo de consolidarse como un centro de producción de espectáculos propios así como de programación y exhibición de otros ajenos. El espacio, ubicado en el Teatro Echegaray, posibilita además la integración de las distintas

ramas de las artes escénicas y es un punto de encuentro de creadores en el que prima la calidad técnica y artística. Factoría Echegaray quiere fortalecer el tejido artístico y profesional de la ciudad y fomentar la creación de públicos y el intercambio de

producciones con otros centros nacionales o extranjeros.

Las XXXVII Jornadas de teatro del Siglo de Oro son fruto de un trabajo en equipo entre el Ayuntamiento de Almería, la Universidad de Almería, Diputación, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar y la Junta de Andalucía. A ello se han sumado empresas, colectivos y agentes culturales que confían en la vital importancia de esta cita teatral para la cultura de nuestra ciudad.