Pensamientos áureos en el Día de la Madre ante unas Jornadas a punto de arrancarrrancarán mañana lunes con una extensa programación

Gemma Giménez ha puesto su vida profesional y personal al servicio del teatro desde que comenzase en el medio a los 16 años en el Aula de Teatro de la UAL. Los frutos se han dejado ver en las salas de teatro alternativo de Madrid y del panorama nacional, tras conseguir su Bachelor con honores de segundo grado en Interpretación y Dirección de Escena por la University of Kent at Canterbury(2004). Ha trabajado en cine con directores como Benito Zambrano, y en teatro con Juan Carlos Rubio entre otros, ahora, desde el despacho que ocupa en la Escuela Municipal de Música y Artes de Almería hace cinco años, organiza festivales, programa obras de teatro, prepara clases… y comparte de todas las formas posible su mayor pasión, el teatro. 

Hoy es el Día de la Madre, ella lo es y disfrutará del día en familia, aunque reconoce que no puede despegar sus pensamientos de esta semana tan importante para el calendario cultural almeriense. Más allá de las emociones, desprende confianza en el repaso de una programación rica en miradas y formatos, su voz recorre con orgullo y reconocimiento el trabajo de sus antecesores y el retrato de su mirada te atrapa con la ilusión de saber que tiene algo valioso entre manos.

¿Cómo se vive la emoción los días previos a la dirección del festival que además cumple su XXXVII edición?

Con estrés, no lo voy a negar (risas) y con una mezcla explosiva de nervios e ilusión.

¿Qué supone para ti como profesional y mujer estar al frente de este evento?

Como mujer, siendo solo la segunda en toda la historia del festival, me siento responsable de abrir camino y de visibilizar a mis compañeras. 

¿Qué ha sido lo más complicado de esta edición?

La incertidumbre que planeaba todo el tiempo y manejar unos plazos muy cortos debido a las circunstancias.

¿Cómo se desarrollarán las Jornadas frente al contexto sanitario actual? ¿Podemos hablar con seguridad de cultura segura?

Desde luego que se puede. Se ha venido demostrando que la cultura es un entorno seguro. No ha habido ningún foco de contagio masivo dentro de un teatro o un evento cultural. Para ello, se sigue trabajando en garantizar las medidas de seguridad necesarias: aforos limitados, uso obligatorio de mascarillas, distancia de seguridad, programas de mano en QR …

Ha sido una pausa obligada en la historia del festival, no es fácil volver y menos en un contexto de pandemia. ¿Cómo estás notando al público frente a esta edición?

¡Ansioso! Con muchísimas ganas y con mucha hambre de teatro y de cultura.

Autores como Lope y Calderón son una apuesta segura que siempre encontramos en los festivales de teatro clásico. ¿Hay un repertorio amplio y variado actualmente entre las compañías que permita arriesgar en la programación de las Jornadas, yendo mas allá de los títulos consagrados?

Sí, definitivamente. Sobre todo hay muchas compañías investigando, profundizando y rescatando a autoras del Siglo de Oro. También apuestan por cambiar el foco y el punto de vista en los textos más representados, aportando nuevas perspectivas de género o temáticas, jugando con toda esa variedad que es la riqueza del Siglo de Oro y que incluye temas universales que están vigentes y que nos siguen interesando. 

¿Qué supone para la ciudad esta inmersión teatral en el Siglo de Oro?

La revisión del pasado es fundamental, ser consientes de la herencia teatral que tenemos nos hace entender cómo hemos llegado hasta el teatro actual o hasta el arte contemporáneo, incluso para entender la historia actual. Revisar el pasado, históricamente y culturalmente, entiendo que nos hace personas más lucidas y nos hace comprender mejor nuestro legado y  nuestro presente, no como una cuestión patriótica, son los pasos que han sido necesarios. Fue una época de crisis social y política en la que hubo un florecimiento cultural e intelectual asombroso, del que todavía hoy somos herederos y que repercute directamente en los artistas contemporáneos; Lope revolucionó la manera de escribir teatro, hizo el arte nuevo de hacer comedias, y esa manera sigue vigente hoy en día. Entender que eso ya estaba en el s. XVI y el s. XVII nos sitúa y nos coloca y nos hace entender mejor en qué lugar estamos actualmente. 

¿Si tuvieras que definir la programación en un tweet, ¿cómo las presentarías?

Estas no son unas Jornadas normales. No pueden serlo. Ni deben. ¡Vivámoslas como se merecen!, no sé si es el número de caracteres apropiado para Twitter, pero no soy usuaria jajajaj (risas)

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